sábado, 1 de agosto de 2009

Crítica a la película Apocalypto de Mel Gibson

Por los científicos y estudiantes del Departamento de Antropología de las Américas de la Universidad de Bonn, Alemania

El 14 de diciembre se estrenó en los cines alemanes la película Apocalypto, en la cual su director Mel Gibson presenta una imagen distorsionada de la cultura Maya precolombina. Esta es representada como una sociedad bárbara, dirigida por principios religiosos errados, cuya brutalidad la lleva al ocaso y sólo la llegada de los conquistadores y misionarios españoles constituye su salvación. Gibson se sirve de esta representación de los mayas sutilmente como analogía para la actual sociedad occidental y su inevitable destino. De esta manera crea una imagen grotesca de esta cultura mesoamericana que no corresponde a la realidad histórica.

Gibson compensa la falta de temática con una exacerbada muestra de escenas violentas sin sentido que en la mayoría de los casos son producto sólo de su invención y no corresponden al contexto socio-político y religioso real que es posible reconstruir científicamente. Agresiones bélicas eran, al igual que en otras culturas, para la apropiación de recursos ajenos. Sacrificios humanos eran como en toda cultura antigua parte de un sistema religioso complejo. En la película se presentan matanzas que carecen de fundamentos. El director aplica la propaganda colonial de desvalorización cultural de los Aztecas sobre la ya 300 años antes extinta cultura maya de la época clásica.

Aspectos sobresalientes de esta cultura como el desarrollo de una escritura y un calendario que se constituía sobre un sistema matemático el cual conocía el número cero no sólo quedan totalmente desapercibidos en la película, sino que se les desconoce su conocimiento astronómico, ya que se muestra a los “agresores” maya sorprendidos frente a un eclipse solar, el cual ellos hubiesen podido calcular perfectamente.

Esta forma de presentación contribuye a desprestigiar la imagen de los mayas frente al espectador como un pueblo inculto y primitivo. Y no sólo eso, sino que esta película tiene el potencial de contribuir con el racismo ya existente en contra de la actual población maya (aprox. 8 millones de personas) en los estados de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador.

La guerra civil en Guatemala en la cual 200.000 de personas, en su mayoría mayas, perdieron la vida y más de un millón de mayas fueron desplazados, terminó hace diez años gracias a un tratado de paz. En medio de este trasfondo violento la población indígena intenta en la actualidad lentamente volver a vivir su identidad sin temores, ni prejuicios. El reconocimiento de los logros de la cultura maya precolombina ayudan a fortalecer esta identidad; un proceso que es acompañado y apoyado por parte de científicos y ONGs. Los cerros de cadáveres en la obra de Gibson, que ciertamente no son una casual reminiscencia visual a los campos de concentración de los nazis en Auschwitz y Bergen-Belsen, tergiversan la realidad y de esta manera socavan esta identidad que poco a poco se está recuperando. Víctimas se convierten en agresores en esta película. Agresores que merecen su caída, la evangelización católica y los 500 años de dominio colonial, y víctimas que justifican su genocidio.

Como científicos y estudiantes de la Antropología de las Américas en la Universidad de Bonn nos distanciamos de la forma de presentación de la cultura maya en Apocalypto. Esta película provoca daños.

OTRA INF. TOMADA DE WIKIPEDIA
  • Si bien muestra vestimentas y ciudades (parecidas a la maya Palenque) de la época clásica maya (entre el siglo V y el siglo X), la película concluye con la llegada de los descubridores españoles, la cual no se produjo hasta 1502 (primer contacto con los nativos del continente en el Cuarto Viaje de Cristóbal Colón).
  • La [población maya de México cayó drásticamente en el 900, seiscientos años antes de la llegada de los conquistadores. Sólo quedaban algunos cientos en la región que antes ellos ocupaban, desperdigados en pequeñas ciudades. Sin embargo, a pesar de que los mayas ya habían perdido gran parte de su población cuando llegaron los españoles, aún existían ciudades comparativamente grandes en la región de Yucatán como Mayapán, Coba, Cam-Pech,Chetumal, y Utatlán en Guatemala.
  • Los descubridores españoles mostrados en la cinta parecieran coincidir con la descripción del desembarco de Hernán Cortés en tierras totonacas en el actual estado mexicano de Veracruz, en donde fundó la Villa Rica de la Veracruz (actual puerto de Veracruz) y que dista más de 1000 kilómetros de Tikal en Guatemala (aparente ciudad mostrada en la cinta) distancia que sería imposible recorrer en una noche de persecución sufrida por el protagonista.[cita requerida]
  • Es imposible que el paisaje mostrado en la cinta corresponda a la península de Yucatán[cita requerida], ya que ésta, por ser tierras emergentes de hace relativamente pocos millones de años, no cuenta con montañas ni ríos superficiales, sino que las corrientes de agua corren en ríos subterráneos llamados cenotes excavados naturalmente en la roca caliza.
  • El idioma utilizado en la película es un dialecto antiguo del maya yucateco pero no es moderno como se creía.[cita requerida]
  • Las facciones de los actores y actrices principales no son de mayas, sino de nativos estadounidenses.[cita requerida]
  • Los actores mexicanos indígenas tienen facciones duras y narices prominentes y huesudas, que los asemejan más bien a los aztecas.[cita requerida]
  • Pocos actores poseen el genotipo quichés (que son uno de los grupos indígenas guatemaltecos que descienden directamente de los mayas, de rostros más redondos, con más tejido adiposo, narices chatas y redondeadas).
  • Uno de los personajes se llama Cero Lobo. Pero en América Central no había (ni hay) lobos.
  • El personaje central de la película es salvado milagrosamente por un eclipse de Sol. Sin embargo, cuando -luego de muchas vicisitudes- logra escapar, al caer la noche, se observa una gran Luna llena, situación imposible ya que los eclipses de Sol ocurren cuando hay Luna nueva, la Luna no es visible en los días previos y posteriores al eclipse de Sol.
  • La escena en la que el protagonista consigue salvarse de ser sacrificado, muestra un eclipse solar de principio a fin, el cual transcurre en pocos segundos, en realidad la duración de un eclipse solar es de horas.
  • La cascada que se muestra en la escena de la persecucion esta localizada en el municipio de San Andrés Tuxtla, Veracruz y se llama Salto de Eyipantla.
  • Para la llegada de los españoles las ciudades tanto de Palenque como de Tikal se encontraban ya abandonadas.
  • La escena donde se está realizando la venta de las mujeres, se puede ver a uno de sus habitantes comiendo un mango (incluso se aprecia un puesto de venta de este fruto). Es un anacronismo más, pues el mango es originario de la India y fue traído al Nuevo Mundo por los portugueses.

Datos triviales [editar]

  • El término griego apocalipto (αποκαλύπτω) es la forma de primera persona del presente del verbo que significa ‘yo revelo’, ‘yo descubro’. Este verbo es el mismo del que procede la palabra apocalipsis, la cual en griego significa simplemente ‘revelación’.

Polémica [editar]

El filme desató una furiosa polémica entre los estudiosos del mundo maya.[1] Después, activistas indígenas de Guatemala pidieron al público que no acudiera a las salas. El 25 de enero de 2007 el periódico Reforma publicó la defensa de Gibson ante estos ataques:

No mostré ni la mitad de las cosas que leí. Leí acerca de una orgía de sacrificios: en cuatro días sacrificaron 20 000 personas. También tenían afición por empalar genitales y por torturar a personas durante años. Por ejemplo, si capturaban a un rey o a una reina de algún otro lugar, lo humillaban durante una década. Le cortaban los labios, le arrancaban la lengua, lo dejaban sin ojos ni orejas. Ah, y le comían los dedos. El tipo quedaba vivo, pero en un infierno sobre la Tierra, una masa balbuceante de terminales nerviosas. Después de nueve años de esto, lo enrollaban y lo dejaban caer por las escaleras del templo, y se hacía pedazos.

Mel Gibson se refiere a la Relación de las cosas de Yucatán (1566), del sacerdote católico franciscano Diego de Landa (1524-1579), donde afirma haber sido testigo de sacrificios humanos y de las costumbres de los mayas. El texto de Landa contradice las opiniones del padre Bartolomé de las Casas (1474-1566), quien en su Breve resumen del descubrimiento y destrucción de las Indias (1542) cuenta acerca de la naturaleza y costumbres de los pueblos originarios de América Central. Algunos estudiosos del mundo maya están en desacuerdo con la visión romántica que persiste sobre los mayas. “Los primeros investigadores trataron de hacer una distinción entre los ‘pacíficos’ mayas y las ‘brutales’ culturas de México central”, escribió David Stuart en un artículo de 2003. “Decían incluso que el sacrificio humano era raro entre los mayas”. Pero (sin embargo) tanto en los entallados en piedra como en las pinturas murales, afirma Stuart—:

hemos encontrado más y más similitudes entre los aztecas y los mayas,

—incluyendo una ceremonia maya en que un sacerdote grotescamente ataviado le saca las entrañas a una víctima aparentemente viva durante un sacrificio[2] e incluso sacrificios de niños.[3]

En los rituales mayas los prisioneros de guerra eran, de hecho, sacrificados “en la cima de la pirámide […] teniendo sus brazos y piernas sostenidas mientras un sacerdote les abría el pecho con un cuchillo sacrificial y arrancaba el corazón como una ofrenda”.[4] En la misma prensa mexicana, en un artículo de Reforma, Juan E. Pardinas escribió:

La mala noticia es que esta interpretación histórica tiene alguna dosis de realidad […]. Los personajes de Mel Gibson se parecen más a los mayas de los murales de Bonampak que a los que aparecen en los libros de la SEP.[5]

El debate entre los especialistas continúa hasta hoy día. Desde que se descifraron los jeroglíficos la visión del mundo maya ha cambiado. Michael Coe explica el gran cambio producido por los nuevos estudios de la civilización maya:

Ahora es sorprendentemente claro que los mayas de la época clásica, y sus antecesores del Preclásico, eran gobernados por dinastías hereditarias de guerreros, para quienes el autosacrificio y el derramamiento de la sangre, y el sacrificio de la decapitación humana eran obsesiones suprema

1 comentario:

  1. realmente es impresionante como esta pelicula esta llena de mentiras y sin sentido real de los mayas. la lista de errores desacredita fuertemente a esta pelicula, me indigna que extranjeros debatan nuestra cultura y que gente externa venga a nuextra tierra a quere enseñarnos nuestra civilizacion. pero mas me enferma que intenten lucrar con ella, y peor, que la desvirtuen a sus intereses.

    ResponderEliminar